Una Gracia destinada para nuestro tiempo.
”ย Incluso los profetas quisieron saber mรกs cuando profetizaron acerca de esta salvaciรณn inmerecida que estaba preparada para ustedes…”ย ย ย 1 Pedro 1:10
El apรณstolย Pedro escribe a una iglesia que estaba en las regiones de la actual Turquรญa, amada por el Seรฑor, escogida por El, y que unos 30 aรฑos despuรฉs de nacimiento del cristianismo se encontraba en entornos de persecuciรณn.ย Los cristianos tenรญan que tener mucho cuidado de lo que decรญan, como adoraban, y cรณmo se referรญan a los asuntos del imperio.ย
Ademรกs eran expatriados (personas que residen en otro paรญs que no es el de ellos), por lo mismo, por causa del amor al Nombre del Seรฑor. Pero ahรญ estaban, gozosos de sufrir por tal causa.ย
El ex pescador de Betsaida, escribe su primera epรญstola a estos hermanos exaltando su valentรญa, su esperanza, su gozo, y aรบn dice que su fe esta siendo probada por fuego, mucho mas preciosa que el oro, (1:7), y que serรก hallada en alabanza, gloria y honra cuando aparezca el Seรฑor.
Pero el apรณstol cambia su tono en el verso 10, al darles una pequeรฑa lecciรณn de historia del antiguo testamento, y dice:
“los profetas que profetizaron de la gracia destinada a ustedes,ย inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvaciรณn, estudiando que persona y que tiempo indicaba el Espรญritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemanoย los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrรญan tras ellos, (continua Pedro), a ellos se les revelรณ que no era para ellos, sino para nosotros, que por medio del anuncio de la predicaciรณn del evangelio podemos experimentar tal salvaciรณn, y aรบn los รกngeles del cielo anhelaban ser espectadores de esta Gracia que hoy recibimos”.
Pedro, quiere enseรฑar a la iglesia de aquella regiรณn, que aunque hayan perdido muchas cosas por causa del Seรฑor, hayan tenido que huir, y se encuentren en gran dificultad, nada es comparable como la manifestaciรณn de la Gracia que Dios habรญa concedido a su pueblo al revelarles la persona de Cristo, el evangelio del Seรฑor, su enorme Gracia mostrada en la misma cruz del calvario por amor a ellos, y la enorme esperanza que guardaban en la cercana redenciรณn de su pueblo.
Lo anterior no es asunto pequeรฑo.
Puede que sea algo simplista y trillado, para quienes no se les ha revelado el verdadero evangelio de Cristo Jesรบs.
Pero no es algo ni pequeรฑo, ni ligero, ni barato.
La historia antiguo testamentaria prometiรณ un salvador. La biblia judรญa enseรฑaba que habrรญa un dรญa glorioso. Isaรญas profetizรณ al niรฑo. El pentateuco dijo que un mayor profeta que Moisรฉs aparecerรญa. Jeremรญas dijo que levantarรญa a David un renuevo justo, que reinarรญa como Rey, y en Lucas 2, el viejo Simeรณn lleno del Espรญritu Santo dijo cuando alzรณ al niรฑo: ahora despides a tu siervo en paz, Pues Dios le habรญa prometido que no verรญa muerte antes de ver al mesรญas.
Muchos murieron sin ver lo prometido (Jesรบs). Hebreos 11 dice que muchos de los hรฉroes de la fe alcanzaron buen testimonio mediante la fe, y no recibieron lo prometido, proveyendo Dios algo mejor para nosotros. (Heb 11:39-40).
Lo que hoy ha venido a nosotros en la persona de Cristo, es una Gracia que muchos quisieron ver, incluso dice Pedro (1:12), que aรบn los รกngeles anhelaban verlo. La manifestaciรณn de la Gracia de Dios por medio de la predicaciรณn, que anuncia a Cristo, es un evento esperado por el cielo desde antes de la fundaciรณn del mundo.
Por todo lo anterior, el cristiano de hoy no puede abrazar con manos dรฉbiles tal regalo del cielo, ni menospreciar con su vida floja tal Gracia.
La Gracia de Dios es un regalo para nosotros hoy, un regalo que no nos costรณ un centavo, una salvaciรณn inmerecida, pero eso no significa que haya sido fรกcil para el salvador. Una gracia pagada a un alto precio por alguien, para que hoy podamos disfrutarla por nada. ( 1 Corintios 6:20) “Porque habรฉis sido comprados por precio…”
ย Es lo que el pastor alemรกn Dietrich Bonhoeffer (1906-1945) escribiรณ acerca del valor de la gracia. El dijo que habรญa quienes vivรญan una gracia barata en su modo de ser creyentes al menospreciar el precio pagado en la cruz del calvario, y habรญa quienes vivรญan una gracia cara, (no pagada por ellos), viviendo piadosamente, entregados al Seรฑor y comprometidos con la cruz, sin mirar atrรกs.ย
Siempre querrรฉ ser de los segundos, entendiendo que la Gracia destinada y revelada hoy para mรญ, ha sido un privilegio que muchos antes de mi quisieron ver y murieron sin recibirlo.
Mi consejo es que pidamos a Dios siempre, que en el dรญa a dรญa podamos apreciar tal Gracia destinada para nosotros, y que no vivamos frรญos ante el mejor regalo que Dios ha extendido a los hombres, el misterio escondido desde antes de crear la tierra, la Gracia de Dios manifestada en su Hijo Cristo Jesรบs, esperanza y luz para los hombres perdidos.
Pastor Randall Gamboa Guillรฉn.
San Josรฉ CR. agosto, 2025.

